Blog · Después de los resultados
Para las familias que esperaban otra cosa
Tener un lugar y tener el lugar son cosas distintas.
Ayer por la tarde, en miles de casas, alguien abrió la gaceta esperando un nombre y encontró otro.
Si es su caso, lo primero: respire. Su hijo no se quedó fuera del sistema. Tiene un lugar asignado y empezará el bachillerato como estaba previsto. Lo que no consiguió fue el plantel que tenía en la cabeza, y eso duele de otra manera.
Conviene separar dos cosas que estos días se mezclan: quedarse sin lugar y no quedarse donde quería. Lo primero no pasó. Lo segundo tiene arreglo, y hay varios caminos.
Las peores decisiones de esta semana se toman en las primeras horas. Cambiar de escuela por impulso, prometerle algo que no se puede cumplir, o dar por perdido un año que no está perdido.
Nada de lo que viene a continuación requiere resolverse hoy. Y su hijo, que probablemente está peor que usted, necesita ver a alguien tranquilo al otro lado de la mesa.
1 · Empezar donde le asignaron
Es la opción que menos se considera y la que más veces resulta ser la correcta. El bachillerato que curse importa menos de lo que parece hoy: lo que decide su siguiente paso es cómo llegue al examen de licenciatura dentro de tres años.
Cada año entran a la UNAM y al IPN miles de alumnos que vienen de planteles que nadie había puesto como primera opción.
2 · Revisar si hay asignación complementaria
Cuando quedan lugares disponibles tras la asignación principal, la autoridad puede abrir un proceso adicional. Las condiciones y las fechas las publica únicamente el ECOEMS: consúltelas en miderechomilugar.gob.mx y desconfíe de cualquier otra fuente.
3 · Nivelar antes de que empiece el ciclo
Si el resultado fue bajo porque había materias flojas, ese hueco no desaparece al entrar a la prepa: se agranda. Reforzar ahora, antes de que arranque el ciclo, evita que llegue a tercero arrastrando lo mismo.
4 · Apuntar ya al examen de licenciatura
Si su meta era la UNAM o el IPN, sigue estando ahí. El examen de licenciatura es otro proceso, con otras reglas, y se prepara desde el primer semestre de bachillerato. Muchos de los alumnos que hoy entran a esas universidades tuvieron exactamente esta misma tarde hace tres años.
Esta parte cuesta más que la logística. Tres cosas que ayudan y una que no:
Reconocer que duele. Antes de explicarle nada, dejarle sentirlo. Un «no pasa nada» dicho demasiado pronto suena a que no le entienden.
Separar el resultado de la persona. No alcanzó un puntaje en un examen. No es que no sirva para estudiar.
Poner una meta nueva y concreta. A los quince años, tres años es una eternidad. Ayuda darle algo hacia lo que caminar desde septiembre.
Y lo que no ayuda: repasar lo que debería haber hecho. Ya lo sabe, y hoy no le sirve de nada.
Nadie ajeno a la autoridad educativa puede cambiar una asignación. Ni moverlo de plantel, ni conseguirle un lugar, ni adelantar trámites.
Si alguien se lo ofrece a cambio de dinero, es un fraude. Y estas semanas aparecen bastantes.
En cualquier plantel CONAMAT pueden revisar con usted el resultado de su hijo, ver qué materias quedaron flojas y explicarle qué opciones tiene. Es gratuito y sin compromiso.
Ubicar mi plantel más cercanoAcompañando a familias desde 1989.
También te puede servir
¿Conoce a otra familia en esta situación? Compártaselo.
Los procesos, plazos y condiciones de asignación los determina únicamente la autoridad educativa y se publican en miderechomilugar.gob.mx. CONAMAT no está afiliado al ECOEMS, a la UNAM ni al IPN, no participa en sus procesos de asignación y no interviene en ellos de ninguna forma.
Estas Historias En COMIPEMS
Xochicalco 187 Col. Narvarte,
Ciudad de México, C.P. 03020
Llámanos: 800 68 500 50
Email: info@conamat.com
¡Queremos escucharte!
Escríbenos un comentario